DE LA INDIGNACIÓN A LA REVOLUCIÓN

La ruta de los indignados: la revolución será tuiteada

29/07/2011 17:00 | lainformacion.com
Lainformación y los periodistas Lola García-Ajofrín y Alberto Mélida inician un recorrido por los principales escenarios de la indignación. Durante las próximas tres semanas nuestros corresponsales recorrerán cinco países (Túnez, Egipto, Grecia, Portugal y España) para contarte las claves del movimiento que ha revolucionado el panorama político internacional.

Llegó el momento. Los periodistas Lola García-Ajofrín (@Lolagars) y Alberto Mélida (@armelida) el próximo lunes 1 de agosto un recorrido por los principales escenarios de la indignación.

Una gran crónica de tres semanas a través de cinco países que han experimentado algunas de las mayores movilizaciones en las que han hecho explícita su indignación en los últimos meses: Túnez, Egipto, Grecia, Portugal y España.

El punto de partida es una pequeña localidad del interior de Túnez, Sidi Bouzid. En ella, el pasado 17 de diciembre, el joven Tariq Tayyib Mohammed Bouazizi, se cansó de luchar por una oportunidad laboral en un país con una juventud cada vez más cualificada que adolece de expectativas.

Bouazizi se quemó a lo bonzo en público, en señal de protesta, y el final de su historia fue el comienzo de un nuevo episodio en toda una región y el inicio de este viaje.

“Este Internet, en el que cualquier demente, cualquier borracho puede escribir, ¿ustedes le creen? Internet es como una aspiradora, puede aspirar todo. Cualquier inútil; cualquier mentiroso; cualquier borracho puede hablar en Internet, y ustedes leen lo que escribe y lo creen”.

Estas palabras del líder libio Muammar Al Gaddafi sobre Internet, en un discurso televisado el 16 de enero de 2011, dan muestra de que la Red ha jugado un papel preponderante en los movimientos revolucionarios que han despertado a la ciudadanía de medio planeta.

Revolución 2.0

Limitarse a señalar a la Red como detonante del cambio en la región sería reduccionista, sin embargo, es inevitable observarla como una especie de acelerador de partículas de ese explosivo que se alimentó de otros elementos estructurales como los escasos niveles de democracia, la falta de libertad de expresión o la corrupción.

A esto aludía recientemente en una entrevista el catedrático de origen palestino, Najib Abu-Warda El-Shandoghli, profesor de Relaciones Internacionales en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid y gran conocedor del mundo árabe.

“En los últimos informes de universidad norteamericanas, la región árabe figuraba como la zona de mayor estabilidad. Se limitaron a analizar los factores coyunturales y se olvidaron de los elementos estructurales que podían desembocar en un levantamiento: los niveles de democracia, la falta de libertad de expresión, de igualdad entre hombres y mujeres, de gestión del gobierno o la corrupción”

El papel de los jóvenes

También “es la revolución de la juventud”, como matiza la estudiante de doctorado egipcia Fatma Makki. Una juventud que en Túnez representa a más de la mitad de sus diez millones de habitantes y en Egipto, al 60% de sus más de ochenta millones.

En los últimos veinte años, los menores de 30 años han ido incrementando paulatinamente su cualificación, pero su formación no se ha visto reflejada en un mejor acceso al mercado laboral. En Túnez, tres cuartas partes de la población en esa edad (34%), en 2009, accedió a la universidad. Sin embargo, el empleo no ha sabido equipararse a este crecimiento.

Hace tres años, un informe del Banco Mundial ya adelantaba estos ingredientes. Era la investigación ‘El camino no recorrido. La reforma educativa en Oriente Próximo y el Norte de África. La inversión en educación “ha mejorado el nivel, cantidad y calidad del capital humano”. Sin embargo, esto no se ha traducido en un crecimiento económico de su sociedad, “que en los últimos 20 años ha sido relativamente bajo”.

Esos jóvenes, cualificados y sin expectativas, además, estaban conectados.

Y, ¿qué está pasando en Europa?

¿Podrían João Labrincha, Paula Gil, Alexandre Sousa Carvalho y António Frazão –los jóvenes portugueses que, el pasado 12 de marzo, organizaron la mayor movilización de Portugal desde la revolución de los claveles del 25 de abril de 1974, a través de una convocatoria en Facebook– haber sacado a la calle a más de 300.000 personas sin Internet? ¿Habría sido posible el 15-M sin redes sociales? ¿Y su contagio a Grecia?

El objetivo de este viaje, que comenzará el 1 de agosto en Túnez, es acercarse a los lugares y personajes que, en unos y otros puntos del planeta, en sus distintas formas, han hecho explícita su indignación e intentar responder estas preguntas.

La ruta de los Indignados es un recorrido por Túnez, Egipto, Grecia, Portugal y España, cinco países con algunas de las principales movilizaciones. No se trata de relacionar elementos distintos y en muchas de sus formas aislados, sino de adentrarse, en cada una de las paradas, en el escenario de los hechos.

Paso a paso, parada a parada, entrevista tras entrevista, como no podía ser de otra manera, la ‘ruta de la indignación’ será ‘twitteada’. Sigue el hashtag #RUTAi. Comienza el viaje.

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